Yo de mayor quiero ser…..

Una pregunta recurrente de los adultos a los niños es: Y tú, ¿qué quieres ser de mayor? Es una pregunta inocente que puede dar mucho juego comunicativo, aunque es importante saber qué podemos esperar o cómo debemos actuar.

Lo más importante a tener en cuenta es la edad del niño, ya que de muy pequeños pueden no conocer las profesiones ni saber a lo que nos estamos refiriendo al hablar de «ser», muchas veces no comprenden ni siquiera que en un momento determinado dejan de ser como son (niños) y pasan a ser otra cosa (adultos). Así pues, podemos encontrarnos respuestas del tipo: quiero ser una persona, quiero ser rubia, quiero ser alto, quiero ser alegre o símplemente yo de mayor quiero ser Yo.

Cuando son un poco más conscientes de todo, algunos niños empiezan a fijarse en modelos sociales a los que quieren imitar. Aquí el «Yo de mayor quiero ser…» empieza a dar mucho juego y nos puede dar información sobre sus preferencias y sus gustos. Desde su punto de vista, se trata de un juego en el que imaginar e ilusionarse con su futuro, fijarse en lo que hacen los adultos a su alrededor y elegir cuáles son sus modelos a seguir, sean personas cercanas o personajes famosos.

Los futbolistas, bomberos, princesas, cantantes, astronautas o médicos son de las profesiones más deseadas por los niños, pero también pueden fijarse en profesiones de su alrededor de alguien a quien admiren. En cualquier caso, debemos tener en cuenta que sus prioridades no son las nuestras, a ellos les motivan las profesiones que les parecen más divertidas, creativas y originales (trabajador de un parque de atracciones, paseador de perros o pinta-caras). Recuerdo que uno de mis hijos con 5 años, me dijo que había hablado con unos amiguitos y habían decidido montar un grupo de música para ser músicos callejeros, «porque alegran a la gente y les dan mucho dinero».

Cuando los niños ya son más mayores pueden empezar a indicar profesiones más reales y cercanas a sus intereses y preferencias. Hay niños que tienen su decisión muy clara y otros a los que no les interesa ni preocupa en lo que se ocuparan en su futuro. Cada niño es un mundo y debemos respetar esa evolución individual.

Apoyar sin inducir

Sea cual sea la profesión deseada por los niños, los padres debemos mostrarnos interesados, apoyar la decisión de nuestros hijos, aclararle las dudas que le puedan surgir y darle valor a las cosas positivas de la profesión que han elegido o del modelo al que pretende seguir. Es importante sostener la ilusión que él nos está mostrando, ya que imitar roles le puede servir de entrenamiento para hacerle más autónomo, resolver conflictos o aprender que incluso los ídolos cometen errores.

A veces mis hijos me preguntan qué creo yo que deberían ser o qué me gustaría que fueran de mayores, yo les digo que deben y pueden ser lo que quieran, no soy quién para decidirlo ni inducirlo. Frases como «tu serás esto o aquello como tu padre» o «deberías ser esto o aquello», se han de evitar porque les hacen ver que tienen que seguir ese camino o ser una réplica nuestra, privándole de recorrer otros caminos según su forma de ser.

Lo más importante es enseñarle que puede ser todo aquello que se proponga, que tiene que ser algo que le apasione y que en el fondo y sobretodo debe ser feliz.

Y vuestros hijos, ¿qué quieren ser de mayor?

Autor: Sandra

Responsable de producto y fundadora

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