¿Operación “adiós al pañal” en marcha?

¿Si estás en plena operación “adiós al pañal” o estas pensando en comenzarla con el buen tiempo? sigue estos consejos #wearandfun

Con la llegada del buen tiempo muchos son los padres y escuelas infantiles que deciden empezar con la temida operación “adiós al pañal”. Nos hace mucha ilusión ver cómo nuestros pequeños crecen, consiguen nuevas metas y pueden empezar a ir al baño solitos, pero el proceso de aprendizaje que supone el control de esfínteres requiere de muchos quilos de paciencia y dosis de buen humor para animar al niño. Lo principal es no presionarle y entender que cada niño sigue su propio ritmo y nos debemos adaptar a él. Hay niños que tardan unos pocos días en aprender y otros niños que necesitarán meses de adaptación.

Adiós al pañal, ¿cuál es el momento ideal?

Como hemos comentado, no todos los niños son iguales y cada uno necesita su tiempo. Respetémoslo y busquemos el mejor momento para empezar esta laboriosa tarea. Y no pensemos solo en el momento del niño, sino también en el nuestro – si tenemos mucho trabajo, estamos estresados con un asunto que nos ocupa mucho tiempo, o si están habiendo otros cambios en nuestras vidas, lo mejor es dejarlo para otro momento más óptimo.

Hemos de escoger el momento en el que creamos que el niño está preparado. La pregunta del millón es, ¿cuándo está preparado?. Señales que indican que lo pueden estar son: que sea capaz de comunicarse y entender demandas, puede subirse o bajarse la ropa solito, puede estarse quieto unos minutos,… Estar preparado no siempre es que él te pida ir al baño solito e incluso a veces si lo hace el proceso también puede ser largo. Así que lo más importante es tener mucha paciencia.

Al final de primavera o principios de verano es cuando más procesos de aprendizaje se inician, básicamente por la comodidad con la ropa. Con el buen tiempo, podemos permitir que el niño o niña vaya más ligero de ropa y de esa manera mancha menos cuando hay escapes (que los va a haber).

En este sentido, a la pregunta de ¿mejor sin ropa?, la respuesta sería que depende. Hay que estar preparados para lavar mucha ropa y tener muchas mudas preparadas cuando inicias un proceso de este tipo. Al dejar que los niños vayan sin ropa, al menos dentro de casa, evitas tantas coladas, pero puede ser que te encuentres “regalitos” no deseados en los rincones. Si va mojado o manchado sabrás que algo ha pasado, además él no estará cómodo y te lo hará saber.

Por otro lado, sea el momento que sea el que escojamos para empezar, debemos tener los utensilios necesarios bien preparados: el asiento adaptador para la taza del inodoro o bien un orinal adecuado a la edad y tamaño del niño. Días antes de empezar, debemos hacer un trabajo de “presentación” con el niño, enseñarle para qué sirven e incluso podemos dejar que los decoren a su gusto para hacerlos más suyos.

También deberíamos “acondicionar” la casa para evitar al máximo problemas: proteger camas, sofás o sillas con fundas plastificadas o empapadores nos ayudará a no lamentar grandes destrozos. Tened en cuenta que muchas veces los niños estarán distraídos jugando o viendo su programa favorito y no se darán cuenta de que ya no llevan el pañal.

Los padres acompañamos, distraemos y sobretodo animamos.

Durante el proceso de entrenamiento hemos de enseñar al pequeño cómo se hace, acompañarlo, sentarlo en el orinal o taza del inodoro durante unos minutos y cada cierto tiempo (entre 45 minutos y 1 hora es lo ideal), incluso dejar que nos vea a nosotros hacerlo, los pequeños aprenden por imitación y todos sabemos que a quien más quieren imitar – de momento – es a sus padres.
Durante el aprendizaje hemos de darle un carácter lúdico a todo el proceso, enseñándole la parte divertida, como tirar de la cadena que les encanta, distrayéndole mientras espera con cuentos o juegos.
También hay que ir introduciendo los hábitos de higiene de los genitales, el culito y las manos.

Debemos tener en cuenta que tendremos que tener más paciencia con la caca que con el pipí porque normalmente les cuesta más de controlar.

El punto más importante es animar, alabar y motivar a los pequeños con frases positivas para que sepan que estamos orgullosos de su esfuerzo y que sepan lo bien que lo están haciendo. Aplaudamos cada vez que lo intentan. Ah! y por supuesto, animar también significa hacerlo durante todo el proceso, no sólo cuando está en el baño y, por tanto debemos tomarnos con buen humor los accidentes inevitables. Durante un tiempo se puede hacer pipí o caca encima pero, bajo ningún concepto nos enfadaremos por esto ni lo castigaremos. Recordad que estamos en un proceso de aprendizaje y que (… ¿os lo hemos dicho ya?) tenemos que tener mucha paciencia.

Otro lema para los padres es que debemos ser perseverantes, una vez empezamos, debemos recordar que no hay vuelta atrás. Para tener éxito en este proyecto nos lo debemos tomar muy en serio. Y si los peques ven que un día prescindimos de los pañales y al día siguiente se los volvemos a poner les estamos diciendo que se trata de una broma. Si hemos tomado la decisión y sabemos que es el momento oportuno entonces debemos seguir adelante e intentar, por muy largo que nos pueda parecer el proceso de aprendizaje, no volver a ponérselos. Las excepciones a esta regla son claras: para dormir la siesta o por la noche, si debemos hacer desplazamientos largos con el coche, en caso de una gastroenteritis o similar o si el niño empieza a sufrir estreñimiento por el estrés que le genere el aprendizaje, en este caso debemos esperar un tiempo más para iniciar el proceso.

 

Autor: Laura

Responsable de comunicación y marketing

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