Para jugar mejor, aburrimiento saludable

Mucho hablamos en este blog de la importancia del juego, de facilitarlo y de fomentarlo, pero también hay que fomentar, sin lugar a dudas, la capacidad de inventar y descubrir nuevos juegos, para ello es fundamental que los niños tengan momentos de tedio.

En la era de la tecnología todos, niños y mayores, estamos rodeados de estímulos constantes (televisión, móviles, tablets, videoconsolas, redes…). Mucho se habla últimamente de controlar el tiempo de exposición a todos estos estímulos, pero hoy no nos toca abordar este tema. Toda esa hiperestimulación y las apretadas agendas que a veces tienen los niños (horas en la escuela, actividades extraescolares, deberes,…), hace difícil la posibilidad de que se lleguen a aburrir.

Muchas veces, cuando nuestros hijos empiezan a resoplar, se ponen de mal humor, o a mostrar signos de fastidio porque no tienen en lo que distraerse, los padres nos ponemos nerviosos y nos preocupamos por ofrecerles juguetes o distraerlos lo más rápido posible. Sin embargo, los expertos afirman que aburrirse tiene múltiples beneficios, en este artículo hablaremos de ellos y daremos algunos trucos para fomentar un aburrimiento saludable.

Beneficios del aburrimiento

        1. El aburrimiento es fundamental para el desarrollo de la creatividad, ya que obliga a buscar soluciones para salir de esa situación, los niños necesitan esos momentos para generar nuevas ideas y pensamientos.
        2. Cuando los niños se aburren, se esfuerzan por buscar un reto a superar, rompiendo la rutina y desarrollando su motivación por nuevas metas.
        3. El aburrimiento favorece la autonomía. Cuando los niños están aburridos no conviene brindarles una solución inmediata para que puedan realizar una reflexión personal sobre la actividad para llevar a cabo a continuación.
        4. Ayuda a tolerar la resistencia a la frustración:Nos ayuda a cultivar nuestra paciencia y tolerancia, porque el aburrimiento no puede cambiarse de inmediato. Debemos tomar conciencia de la realidad y poder hacer algo al respecto, pero es un proceso que requiere tolerancia.

Fomentar un aburrimiento saludable

        1. Conseguir entornos propicios en los que no existan distracciones “inoportunas” cerca como el de tablets, televisión o móviles.
        2. Hay que armarse de paciencia para tolerar las quejas que recibiremos cuando estén aburridos.
        3. En los primeros días, si nuestros hijos no están habituados a aburrirse habrá que acompañarlos, haciéndoles preguntas sobre sus preferencias de juego o de acciones (sin hacer propuestas directas), para que se hagan responsables de la generación de ideas sobre lo que pueden hacer.
        4. Podemos preparar junto a nuestros hijos una cajita del aburrimiento, en la que anotemos diversas actividades, cada una en su trozo de papel. En caso de necesidad se puede escoger alguna de las actividades que por azar hayamos escogido o se pueden ofrecer las alternativas que contenga la caja para que el niño decida.

Y vosotr@s, ¿qué métodos usáis cuando se aburren?.

 

Autor: Sandra

Responsable de producto y fundadora

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